miércoles, 18 de febrero de 2015

Un lenguaje único

"Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente" Ludwig Wittgenstein

Desde la división del lenguaje en la bíblica historia de la torre de babel, asta nuestros días el lenguaje esta dividido y no nos entendemos entre nosotros, seres de una misma raza.
Siempre estamos en búsqueda de un lenguaje que unifique todos...Como el lenguaje informático, el ingles, el CIE o el CIF. Con el objetivo de entendernos y poder llegar a conclusiones globales...
Se me olvidaba, también teorías matemáticas, como la de la relatividad.
Pero, ¿hacemos bien intentando llegar a una convergencia de lenguas? Esto nos permitirá hacer cosas mejores o nos limitará a la hora de plantearnos objetivos o esquemas que guíen el objeto de nuestras acciones.
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Si solo hay una lengua no nos permitirá ese fluir de cada forma de expresarse, esos términos que en un paraíso helado dan nombre a 20 tipos de hielo, o la riqueza léxica de nuestra lengua, o la belleza y sutileza de la palabra francesa.
Sin embargo el ponerse de acuerdo y llegar a acuerdos en cuanto a denominación de términos permiten el alcanzar mayor sabiduría y entendimiento conjunto de la realidad. Y digo conjunto porque si todo el conjunto entiende la realidad de una forma se alcanzarán premisas que sirvan para todo el mundo, sin embargo no significa que esta sea la realidad, pues es posible estar perdiendo caras de la realidad que se podrían ver si se observaran de distintos lugares.

El CIF como cualquier otro sistema de codificación, permite codificar casos de gente para que lo entienda cualquier persona en cualquier idioma. Esto permite hacer muchos hallazgos e investigaciones inverosímiles sin el. No obstante alberga muchos fallos de base, a pesar de la falta de terminología, así como la subjetividad del artífice de la codificación.
Esto lleva a plantearse si realmente es tan útil su aplicación a efectos prácticos reales. y es que si una codificación objetiva permite la gradación subjetiva donde queda la objetividad, pues no existe la objetividad subjetiva.

En conclusión pienso que es muy difícil unificar todo un lenguaje sin dejar pequeños cabos sueltos que hacen que el barco finalmente navegue subjetivamente libre. Considero mucho más oportuno el dar por sentado la subjetividad de cada observador y trazar una ecuación que permita objetivar las observaciones desde su subjetividad. y así no perder por el camino visiones ni datos.

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